Cuando hablamos de entrenamiento, es necesario saber organizar un plan de entrenamiento bien definido y fácil de comprender por todos. Además, es importante que los entrenadores sigamos una misma metodología y pensamiento.

Antes de iniciar cualquier tipo de entrenamiento, cada entrenador deberá tener un plan para seguir y toda la información sobre el comportamiento que va a entrenar.

Veamos entonces cuáles son, en nuestra opinión, los puntos y las directrices más recomendadas para aplicar en cualquier instalación zoológica o en cualquier protocolo de entrenamiento animal.

En primer lugar, tenemos que evaluar la finalidad del comportamiento y ser capaces de priorizar en los comportamientos mas necesarios. Por ejemplo: si valoramos los objetivos por las necesidades, tendríamos que priorizar el entrenamiento de un gating voluntario (la acción de entrar de una instalación a otra a través de un canal, pasillo, puerta…) antes que una vocalización.

Puntos importantes para tener en cuenta en un plan de entrenamiento:

 

  • El bridge:

Si los animales con los que interactuamos aún no han aprendido este concepto, lo primero que tenemos que hacer es condicionarlo.

El bridge (estímulo puente que conecta la conducta con el refuerzo) es la herramienta que tenemos para comunicarnos con ellos y la usaremos tanto para enseñar nuevos comportamientos como para corregir o consolidar los que ya han aprendido

 

Hablaremos de esto en profundidad en el próximo artículo.

 

  • La desensibilización del animal a todo lo que le rodea.

Tenemos que asegurarnos de que está concentrado y atento a lo que le estamos enseñando. Muchas instalaciones utilizan la desensibilización activa, es decir, entrenan a los animales a no mostrarse desconfiados cerca de algo a través de asociaciones positivas mediante el refuerzo. Así, conseguiremos la relajación y tranquilidad del animal en el ambiente que le rodea, evitaremos distracciones y aumentaremos la probabilidad de éxito.

 

  • Diseñar bien el comportamiento deseado siguiendo cuidadosamente paso a paso los puntos que hemos escrito.

Programar bien los tipos de refuerzo, cuántas sesiones al día, cuántos entrenadores, el lugar donde realizarás el entrenamiento, etc.

 

  • Flexibilidad:

El plan de entrenamiento es como una guía o un mapa, puede ocurrir algo inesperado durante una sesión y debes estar preparado para responder a este imprevisto. 

Cada animal es un individuo único y puede responder de manera diferente a una situación específica. Por tanto, es necesario prever un posible cambio repentino en tu plan de entrenamiento.

 

  • Concentración:

Durante una sesión es fácil distraerse. Si queremos entrenar un comportamiento, debemos evitar distracciones porque nos desvían del camino y podemos confundir al animal. De esta manera, sabremos si tenemos que ajustar el plan o cambiar nuestro objetivo.

 

  • Registro: 

Escribir todo lo que sucede durante cada etapa del entrenamiento (el tipo de refuerzo, reacción del animal, etc.) durante y después del entrenamiento. En caso de que surja algún problema, siempre podemos acceder a nuestras notas y ver qué hemos hecho para poder corregirlo. Además, también es un documento muy útil para ayudar a otros entrenadores a obtener una guía para entrenar un futuro comportamiento.

 

En nuestra opinión, estos puntos son la base para un buen programa de entrenamiento para ti y tus animales. Prestad atención y la diversión estará garantizada.

 

 

Y recuerda, si se puede… WeZooit!

 

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