En este artículo hablaremos de lo que se conoce como KGS o Keep Going Signal.

Es un concepto que pese a no tener una definición oficial o que se haya descrito de manera científica, no queríamos pasarlo por alto, ya que es una definición popular y es utilizado en algunos programas de entrenamiento y casos concretos. Por lo tanto, no es fácil encontrar referencias, la mayoría las encontramos cuando leemos artículos de Bob Bailey, Ken Ramírez o Karen Pryor.

El mismo Bob Bailey lo define como “un concepto en el que el animal te da el comportamiento para recibir la seña”.

El KGS es un sistema de refuerzo que alenta o recuerda al animal que va por el buen camino para obtener el refuerzo, y puede ser condicionado para crear o mantener una larga duración y nivel de esfuerzo en un comportamiento.

A veces llamado bridge secundario o reforzador terciario, debido a que la seña adquiere su significado mediante la asociación de ésta con un reforzador secundario (el bridge).

El problema es q la señal no siempre conlleva un refuerzo y por definición, el bridge y el refuerzo deben de reforzar.

Para que lo entendamos mejor, un gran ejemplo de reforzador terciario que cita el propio Ken Ramírez, es una ficha de póker.

La ficha de póker está reforzada por su valor en dinero (que para nosotros es un reforzador secundario), y el dinero es reforzado por comida, bebida u otras necesidades básicas humanas que actúan como reforzadores primarios.

Su definición y aplicación es un tema muy controvertido debido a la fácil confusión que podemos encontrar con el bridge intermedio.

Si bien ambos conceptos indican al animal “vas bien, sigue por el camino”, el KGS es solo un recordatorio que anima al animal a continuar el comportamiento, y si continúa así, puede recibir un reforzador primario, secundario, o la oportunidad de realizar otro comportamiento, el cual como ya sabéis, podrá ser (o no) reforzado.

Mientras que el bridge intermedio tiene una característica más fuerte y da al animal una información continúa y repetida sobre los pasos que debe seguir para obtener el bridge, algo similar a como haría el juego de “caliente o frio”.

Encontramos el uso del KGS especialmente en el campo de los perros guía, búsqueda y rescate, aplicaciones militares (para guiar a un animal de un lugar a otro incluso cuando el animal nunca ha estado en ese sitio).

Donde por ejemplo, un perro se mueve en la dirección correcta mientras suena un tono en un dispositivo, que pueda llevar en un arnés o en un collar. Cuando el tono para, el animal debe parar o cambiar de dirección, e incluso también en ciertos comportamientos médicos, de investigación o de larga duración.

Un ejemplo de KGS con un león marino tumbado durante largo tiempo para realizarle cualquier prueba médica y le decimos “stay” o “bien”, pero el animal debe mantener la posición hasta que termine el comportamiento.

Un ejemplo de bridge intermedio sería a medida que el animal se acerca al comportamiento que deseamos, repetiríamos por ejemplo la palabra “good” de manera continua y repetida a modo ráfaga para indicar al animal que va por el buen camino, hasta que finalmente consigue el comportamiento deseado y es entonces donde realizaríamos nuestro bridge habitual.

Para condicionar un KGS deberíamos de reforzar un estímulo neutro como podría ser una palabra, una caricia, un gesto, una luz, un sonido… Para asociar ese reforzador secundario con el reforzador terciario o KGS.

Además de manera pasiva iremos utilizando el KGS deseado justo antes de realizar el bridge e iremos gradualmente incrementando el tiempo entre el KGS y el bridge.

Las desventajas del KGS es que puede llevar mucho tiempo entrenarlo, solo está recomendado para comportamientos de larga duración y no sería recomendable utilizarlo en un equipo donde haya entrenadores principiantes.

Es una señal que puede debilitarse de sobreuso y no es necesaria si hemos hecho las aproximaciones necesarias cuando entrenamos un comportamiento.

Además, tiene otros inconvenientes, como que se puede entrenar de forma inadvertida, tipo comportamiento supersticioso, pero en esta ocasión no del animal, sino del propio entrenador. (Si quieres saber más, puedes leer el articulo Entrenamiento silencioso).

Por ejemplo, imaginad un grupo de delfines realizando saltos y cesan de saltar cuando bajamos el brazo y dejamos de presentar el comportamiento.

Es posible que siempre que realizan los saltos, levantamos el brazo con cada salto, y de pronto nos encontramos que si dejamos de presentar el comportamiento, el animal cesa de saltar.

Esto, es un claro ejemplo de un KGS condicionado de forma inadvertida, ya que levantar el brazo en cada salto se ha convertido en un prompt, gesto que ayuda a elicitar el comportamiento, para los saltos.

Se ha convertido, de manera inconsciente, en parte de la seña original.

 

Es un concepto que en WeZooit queremos mencionar para que todo entrenador esté familiarizado, pero en nuestra opinión, no consideramos que sea una herramienta de entrenamiento imprescindible en nuestro programa aunque si es cierto que la encontramos útil en algunos.

 

Y recuerda, si se puede… WeZooit!

 

 

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