Marco Aurelio Núñez, es médico veterinario zootecnista por la Universidad Autónoma de Aguascalientes desde el 2015. Ha tenido una formación profesional en el área de la etología clínica en diferentes instituciones académicas y zoológicas en México. En 2020, trabajó como cuidador y entrenador en la exhibición “Entre picos y plumas” del Zoológico Guadalajara (México).

Actualmente, dirige su consultoría de animales domésticos “Positivet” dedicada a la prevención y resolución de problemas de comportamiento.

 

Introducción

En el 2019, tuvimos la oportunidad de trabajar con Titán, un rinoceronte blanco (Ceratotherium simum) de 38 años de edad, con un peso aproximado de 2 toneladas.

Titán tenía un aprendizaje previo de ciertos comportamientos como colocarse en el pasillo de manejo o desensibilización para ser tocado.

La “personalidad” o “animalidad” de Titán, podríamos definirla como “extrovertida”, “amigable” pero a su vez “impaciente” e “intolerante” bajo el contexto de la interacción humana no invasiva e invasiva. Por ejemplo, a Titán le gusta interactuar con sus cuidadores a través del perímetro de su recinto, pero no sucedía lo mismo dentro del pasillo de manejo ya que reculaba o intentaba retirar los postes frontales de madera.

Los rinocerontes blancos bajo cuidado humano, no están exentos a enfermedades oculares, de las vías respiratorias, de su aparato locomotor o lesiones físicas, por esto era muy importante comenzar hacer un plan de comportamientos cooperativos para Titán.

“Leer y observar antes de entrenar”

El primer paso fue buscar información científica de lo que era un rinoceronte en general y, en particular, de uno blanco porque el comportamiento cambia y la forma de abordar el plan de entrenamiento también.
Al tener la información, nos dimos cuenta de que estos animales se mueven en el mundo a través de la audición y el olfato, ya que su visión es borrosa.

El conocimiento nos abrió la mente pero habría que descubrir más el comportamiento de Titán, su relación con los estímulos, diferentes horarios, clima y el comportamiento de sus cuidadores. De manera técnica, era un etograma de Titán y su desenvolvimiento con el mundo tanto en el recinto como en el pasillo de manejo.

Ya conociendo a la especie y a nuestro individuo empezamos a entrenar, pero antecedía la primera pregunta.

 

¿Qué comportamientos queremos entrenar?

Inicialmente, habría que iniciar un proceso de re-aprendizaje para mantenerse en el pasillo de manejo de manera calmada, dándole siempre la oportunidad de irse, pero con esto buscaba que él decidiera confiar nuevamente en nosotros.

Priorizamos un plan cooperativo para su salud que incluía: revisión de boca, ojos, patas, palpación rectal y extracción voluntaria de sangre. De esta última nos enfocaremos en este artículo.

¿Por qué primero una extracción de sangre? Porque una muestra de sangre nos permite evaluar su estado de salud; por ejemplo, si hay infecciones, problemas en hígado o riñones, etc.

 

¿Qué necesitábamos para empezar a entrenar?

Elaboramos una lista de materiales con los que contaba para empezar a trabajar y el uso que le íbamos a dar.

Tabla 1. Materiales utilizados durante el entrenamiento con refuerzo positivo

ITEM

USO

Silbato

Estímulo puente

Zanahorias/ manzanas (6 Kg)

Refuerzo primario

Caricias

Refuerzo secundario

Cubeta

Mantener los refuerzos primarios

Algodón con alcohol/yodo

Limpieza de la zona a venopuncionar

Jeringas de insulina 1ml con aguja 27G

Desensibilización de región de la oreja/extracción de muestra de sangre

 

Nos adecuamos a las instalaciones con las que ya disponíamos. Estas no eran del todo seguras, ya que Titán podía meter su cabeza entre los postes laterales de madera e incluso podía recorrer los postes frontales con su cuerno. Por eso, el equipo de trabajo siempre tenía que estar atento.

Elaboramos las siguientes aproximaciones o el llamado “shaping plan” y lo ejecutamos:

 

  1. Adecuación de los horarios:

Su alimentación era entre las 12.30h y 13.00h, por lo que decidimos iniciar el entrenamiento a las 11.30 h, cuando el sol nos permitía trabajar más cómodos y que no estuviera saciado. Siempre se respetaron sus cantidades de alimento, de acuerdo a la dieta elaborada por el nutricionista.

El entrenamiento se realizaba 5 días a la semana, con una duración de 15 a 40 minutos, y dependía de la motivación que tenía Titán para colaborar en la sesión ese día.

 

  1. Delegar responsabilidades:

Éramos tres en el equipo y cada uno tenía un rol en el entrenamiento:

  • Entrenador A: Enseña o pide los comportamientos cooperativos, cuida la seguridad del resto de sus compañeros de trabajo.

  • Entrenador B: Refuerza el comportamiento y cuida la seguridad del resto de compañeros de trabajo.

  • Entrenador C: Asistente de ambos entrenadores.

 

  1. Entrenar el “recall” o el “llamado”:

Titán ya tenía asociado el silbato (estímulo puente) con el refuerzo primario, el cual fue condicionado mediante condicionamiento clásico. Así que, al ser un animal sociable, hicimos el siguiente procedimiento:

Presencia nuestra en la periferia (sin movernos) + aproximación de Titán hacia nosotros = refuerzo primario

Presencia nuestra en la periferia (sin movernos) + silbato largo + aproximación de Titán hacia nosotros = refuerzo primario

Presencia nuestra en la periferia (moviéndonos de lugar) + silbato largo + aproximación de Titán hacia nosotros = refuerzo primario

Poco a poco nos fuimos moviendo hasta lograr situarlo en el pasillo de manejo.

 

  1. Establecer la estación:

Ya dentro del pasillo de manejo, había que iniciar sesiones de refuerzo abundantes por mantener la calma y permanecer ahí, tales como zanahorias, heno de avena, caricias, etc. Poco a poco fueron incrementando los tiempos de permanencia en el de manejo, siempre teniendo la oportunidad de irse.

 

  1. Aproximaciones para extracción de muestra sanguínea (desensibilización):

 

  1. En una sola sesión se realizaban las aproximaciones en ambas orejas por lapsos cortos de tiempo. Inicialmente, acariciamos las orejas por la base hasta llegar a la punta.

La respuesta de Titán era sacudir sus orejas o en ocasiones su cabeza, no imaginamos que fuera tan sensible debido a que tienen esa piel tan gruesa.

 

  1. Una vez acostumbrado a la manipulación de las orejas, comenzamos a hacer presión con el dedo índice en las zonas vascularizadas de las orejas. El ejercicio por condicionamiento era el siguiente:

  • Presión con el dedo índice en la zona vascularizada + estimulo puente = refuerzo primario.

  • Señal verbal “oreja” unida a la presión del dedo índice en la zona vascularizada + estimulo puente = refuerzo primario.

Conforme se dieron las repeticiones, Titán fue ladeando un poco la cabeza para facilitar el procedimiento.

 

  1. En este paso, introdujimos alcohol y yodo para limpiar las orejas. Con el yodo no hubo respuesta conductual, pero con el alcohol sí.

Al colocar el alcohol, retrocedía en el pasillo de manejo mostrando una aversión al olor o a una mala experiencia previa, no lo sabemos. Así que hicimos una introducción gradual al alcohol completando satisfactoriamente este paso.

 

  1. Fusionamos el paso (b) y (c) y Titán seguía mostrando un estado de calma.

 

  1. Modificamos el paso (b). Utilizamos la punta que tienen las tapas de los bolígrafos para hacer presión en la zona vascularizada de la oreja, seguía manteniendo la calma.

 

  1. Ahora el paso (b), era una aguja con punta roma, se hacía la presión y nos permitió seguir adelante.

 

  1. Finalmente, ejecutamos los pasos (b) y (c), pero esta vez con una jeringa con bisel para poder extraer una muestra sanguínea que sería enviada al laboratorio de patología clínica, ¿y saben qué?, ¡lo logramos!

 

Muchos podrían pensar que esto es un avance lineal, pero no fue así, hubo días que Titán no quiso cooperar y estaba bien. Esos días nos los tomábamos como un descanso para todos. Hay que darle oportunidad a que tome sus propias decisiones.

Como recomendación para este tipo de procedimientos, vayan lento para llegar más lejos. Los movimientos deben ser lentos, comunicación entre entrenadores con voz tranquila, siempre prestando atención al lenguaje corporal.

 

¿Hacia dónde vamos?

Hoy en día, ya no trabajo con Titán, pero el resto del equipo se mantiene trabajando de acuerdo a los protocolos establecidos y esto con la finalidad de que los entrenamientos se mantengan.

Nosotros somos temporales, pero los animales se mantienen muchos años en un solo lugar, por eso es indispensable mantenerlos física y mentalmente activos para darles calidad de vida y, con los entrenamientos de comportamientos cooperativos prevenir o diagnosticar futuras enfermedades. Quiero dar las gracias a mis amigos de WeZooit por permitirme compartir nuestro trabajo con todos ustedes.

 

 

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