Quizás en algún momento te has hecho esta pregunta…y es que, en algunas ocasiones, sin darnos cuenta, algún comportamiento empieza a decaer o directamente los animales empiezan a rehusar hacerlos. En estos casos, es importante ser observadores y percibir la raíz del problema, ya que en ocasiones la causa puede venir por algún precursor que no hayamos percibido.

A continuación expondremos algunos de los motivos mas comunes. 

 

El momento en el que realizamos el bridge

 

Uno de los motivos por los cuales  disminuye el criterio de un comportamiento, es el realizar el bridge siempre en el mismo punto, por lo que debemos realizarlo en cualquier parte de la topografía del comportamiento (ya sea tanto si el animal responde correctamente y lo reforzamos, como si lo realizamos cuando el comportamiento está a punto de finalizar). 

 

Por ejemplo, si pedimos a los delfines saltos libres y pitamos siempre al quinto salto, lo que suele suceder es que rápidamente se dan cuenta en qué punto realizarás el bridge. Por lo tanto, los cuatro primeros saltos tendrán un criterio mas bajo, y al llegar al quinto incrementará, debido a que sabrán que es ahí cuando vendrá el bridge.

 

Si no nos damos cuenta de esto pronto, y lo reforzamos, estaremos creando un historial de refuerzo con esta situación.

 

En el siguiente video, podemos ver claramente cómo los animales van aumentando el criterio a medida que se acerca el punto donde se realizará el bridge. 

 

 

 

 

 

 

 

 

En la foto superior, desglosamos el comportamiento completo para que lo veáis con claridad. En la primera foto, la altura del salto es de un 1 metro y, en la última, terminan saltando a 3 metros de altura. 

 

Buscar la variabilidad

 

La variabilidad en nuestros entrenamientos es fundamental. Es importante que nuestros animales no sepan qué es lo que sigue o en qué momento vamos a marcar el bridge.

Siguiendo con el ejemplo anterior, para evitar que los animales no bajen su criterio,  al mandar los saltos libres tendríamos que variar el momento del bridge haciéndolo en ocasiones en el primer salto, en otras al tercero, en el segundo o en el quinto. 

 

De esta forma tan sencilla, conseguiremos que los animales no sepan el momento en el que vamos a realizar el bridge y, por tanto, que el comportamiento mantenga su criterio original.

 

Escenario

 

Otro punto importante, es desde dónde enviamos a los animales a hacer el comportamiento. 

Enviar a un animal a hacer un comportamiento siempre desde el mismo punto tiene sus consecuencias: si siempre enviamos el mismo comportamiento desde un lugar especifico, el animal sabrá qué comportamiento sigue y seremos predecibles. Con esto, podríamos estar aumentando la latencia con la que el animal va a este punto o incentivandole a que rehuse incluso antes de que hagamos la señal.

 

Por este motivo es importante que nuestros animales realicen los comportamientos desde cualquier parte de su instalación, esto se conoce como “generalización de un comportamiento”.

 

Nuestras señales

 

El cómo realizamos una seña a un animal también ayudará o no a que el criterio de un comportamiento decaiga.

Una vez condicionamos una seña, esta debe de ser clara y fácilmente distinguible para el animal y, como hemos citado anteriormente, debemos reforzar la respuesta a esa seña en alguna ocasión durante nuestras sesiones.

 

Si por el contrario, nuestras señas comienzan a ser confusas o si cada entrenador la realiza de una manera diferente y no cuidamos los detalles a la hora de realizarla, no solo disminuiremos la motivación de nuestros animales sino que crearemos confusión y decaerá el criterio del comportamiento. 

 

Criterio de refuerzo

 

Hay veces que los comportamientos más “sencillos” son los que caen con más facilidad.

Uno de los errores más comunes es etiquetar los comportamientos como “fáciles” o “difíciles”. Cuando hacemos esto, inconscientemente nosotros mismos somos los culpables de que el comportamiento decaiga por nuestra forma de reforzar esos comportamientos mal llamados “fáciles”. 

 

Si reforzamos a los animales por el nivel de dificultad, el animal bajará el criterio, ya que será capaz de predecir de qué forma será reforzado. 

Al tener variabilidad en el refuerzo sin tener en cuenta la dificultad del comportamiento, mantendremos la intensidad del mismo, teniendo siempre una buena expectativa de refuerzo.

 

Por ese motivo tenemos que ser variables a la hora de reforzar cualquier comportamiento (sin importar el nivel de dificultad) para evitar ser predecibles.

 

 

Y recuerda, si se puede… WeZooit!

 

 

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