En el verano de 2012, Zoomarine (Italia) decidió acoger a un pequeño grupo de pelícanos australianos (Pelecanus conspicillatus) con la visión de añadirlos en la colección de aves.

Con la llegada de estos animales era necesario dar respuesta a muchas preguntas y dudas: ¿son animales sociales?, ¿cuál es su dieta correcta?, ¿cómo podemos controlar su salud?, ¿cómo podemos manejar estos pájaros tan grandes?.

 

Zoomarine tiene un programa de cría reconocido que permite la cooperación entre animales, entrenadores y veterinarios. Entonces la clave de nuestra pregunta fue fácil: ¡ENTRENAMIENTO!

 

Mediante el uso del condicionamiento operante con énfasis en el refuerzo positivo, el entrenamiento puede permitir que las aves aprendan a participar voluntariamente en comportamientos médicos y potencialmente evitar o reducir circunstancias estresantes.

La relación y la confianza que logras con tus animales son la base más importante para un entrenamiento exitoso, por ello, el primer paso fue pasar el mayor tiempo posible en el recinto, fuera de las sesiones de alimentación, para que pudieran aceptar la presencia de entrenadores. Con el tiempo, la confianza y la calma sustituyeron al miedo y los comportamientos nerviosos y pudimos comenzar nuestras metas de manera progresiva.

Teniendo en cuenta los objetivos para tener un programa de entrenamiento exitoso con estos animales, tuvimos que ir por pasos. Después de que todos los miembros del personal estuvieran de acuerdo con el plan a seguir, decidimos que las prioridades eran:

 

1. Cambio de hábitos alimenticios:

En las instalaciones anteriores, antes de su llegada a Zoomarine, estaban comiendo solo pollo. Entonces, el primer paso fue cambiar su dieta de pollo a pescado.

Poco a poco comenzamos a habituar y entrenar a los animales para que comieran las especies de pescado que usamos, y durante las sesiones de entrenamiento, el objetivo era siempre aumentar la cantidad de pescado y disminuir la de pollo. Nuestro enfoque estuvo principalmente en el uso de dos especies: capelin y arenque.

Con alrededor de tres o cuatro sesiones diarias, pudimos hacer que comieran solo pescado en cuestión de días. Durante este proceso de cambio de dieta, iniciamos el silbato durante las sesiones de entrenamiento. Este proceso fue como lo hacemos con otros animales cuando entrenamos el bridge o estímulo puente: cada vez que sonaba el silbato, reforzábamos a los animales, de esa manera condicionamos el bridge. Al hacer esto varias veces durante todas las sesiones de entrenamiento, comenzaron a comprender el significado del estímulo puente. Cuando nos dimos cuenta de que lo entendieron, pudimos seguir adelante con una formación más específica.

 

2. Entrenar el target:

Les enseñamos a tocar o dirigir una parte del cuerpo a un elemento específico, como una mano, un palo o un tubo volcado. Usando la técnica del target, podríamos dirigir a los animales de un lugar a otro o mover partes específicas del cuerpo de la manera que deseamos para controles futuros.

 

3. Estacionamiento:

Después de entrenar el target, uno de los entrenamientos más importantes que nos ayudó mucho con estos animales, fue el estacionamiento. Entonces decidimos crear tres plataformas, una para cada animal, y lo más interesante fue que cada una tenía un color diferente. Usar el sistema de diferentes colores y entrenar a los animales para que discriminen su propio color, nos dio una mayor eficacia en el manejo durante las sesiones de entrenamiento.

 

4. AB:

Dado que los pelícanos son animales acuáticos y utilizamos el condicionamiento operante como lo hacemos con los mamíferos marinos en nuestras instalaciones, los capacitamos para responder a un simple AB, es decir, ir de un punto A a un punto B.

 

Durante las sesiones de entrenamiento cuando dimos la señal de "agua", el comportamiento deseado de los animales era ir al agua, y si los animales ya estaban en el agua solo teníamos que llamarlos por sus nombres y vendrían a nosotros.

Entonces, el propósito de este AB era moverlos dentro y fuera del agua.

 

Todos estos 4 objetivos principales se consideran comportamientos de manejo y facilitan la operación diaria de una instalación que maneja aves en exhibición.

Después de tener un gran éxito con estos primeros objetivos, más tarde nuestros veterinarios nos pidieron que diésemos un paso adelante.

 

Para completar nuestro programa de entrenamiento y seguir la filosofía de bienestar animal de Zoomarine, necesitábamos comportamientos para monitorear o atender la condición física y salud de nuestros pelícanos. La medicina preventiva con aves puede ser muy eficaz debido a la tendencia innata de las aves a enmascarar síntomas de enfermedad. Ya teniendo el conocimiento de las técnicas de entrenamiento, decidimos comenzar a entrenar a los animales para que participasen voluntariamente en varias conductas como: posarse en una báscula, aceptar revisiones táctiles generales (patas, pico, cabeza, plumas, alas etc.).

 

Gracias a todo este exitoso programa de entrenamiento, mejoramos la calidad de vida de nuestros pelícanos y con estos resultados pudimos hacer una presentación didáctica a nuestros invitados. Esto nos ayuda a promover temas importantes como la conservación, la biodiversidad y la educación del público.

 

Acercar a las personas a los animales bajo la supervisión de un experto es un método poderoso y demostrado para promover la conservación de la vida silvestre y crear conciencia sobre la importancia del respeto de todas las especies. Para concluir, nos gustaría agradecer a todo el personal de aves tropicales y acuáticas de Zoomarine (Italia) por su arduo trabajo y dedicación. Todo esto ha permitido presentar este trabajo en varias conferencias como:

  • IMATA Bahamas 2015
  • EAZA Budapest 2014

 

Y recuerda, si se puede… WeZooit!

 

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